En las Sierras Grandes, la Reserva Natural Valle de los Lisos demuestra que el turismo sostenible puede ser una poderosa herramienta para conservar la flora, la fauna y los ecosistemas terrestres. Su modelo autogestionado de bajo impacto la convierte en un ejemplo concreto de cumplimiento del ODS 15.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 15 busca proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionando de forma responsable los bosques, combatiendo la desertificación y deteniendo la pérdida de biodiversidad. Frente a un escenario global de degradación ambiental, preservar los recursos naturales del planeta es esencial para garantizar el equilibrio ecológico y la calidad de vida de las generaciones futuras.
Un ejemplo de conservación en las alturas: Valle de los Lisos y el ODS 15
Ubicada en el corazón del macizo de Los Gigantes, en las Sierras Grandes de Córdoba (Argentina), la Reserva Natural Valle de los Lisos es una iniciativa de conservación y turismo de bajo impacto que ofrece experiencias inmersivas sin comprometer el entorno natural. En sus más de 4.000 hectáreas a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, se protegen ecosistemas de gran valor ecológico, que incluyen pastizales de altura, bosques serranos y una notable diversidad de fauna autóctona.
Aunque la reserva no posee certificaciones internacionales, es miembro activo de la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas, lo cual respalda su compromiso con la sostenibilidad y la gestión responsable. Cuenta con un plan de manejo ambiental elaborado por un equipo de biólogos, que guía todas sus acciones. “Apostamos por un turismo inteligente y poco invasivo, que permita seguir disfrutando de esta auténtica joya natural sin dañarla ni transformarla”, expresan desde el equipo de trabajo de la reserva.
Su propuesta se centra en evitar el “sobreturismo”, fenómeno que amenaza entornos naturales sensibles. Con un enfoque inteligente, la Reserva limita el acceso turístico para preservar la biodiversidad local, la flora autóctona y la tranquilidad del ecosistema. Esto responde directamente a metas como la 15.1, 15.4 y 15.5, garantizando el uso sostenible de montañas, su vegetación y fauna silvestres.
Además, la Reserva es autosustentable: utiliza energía renovable, recicla residuos, emplea agua de vertientes naturales y promueve actividades como el trekking interpretativo, la espeleología y la educación ambiental. “Queremos que quienes nos visiten no solo disfruten del paisaje, sino que se lleven un aprendizaje sobre cómo cuidar los ecosistemas”, afirman.
Este enfoque integral aborda también la meta 15.3, al prevenir la degradación del suelo y mantener intacto el paisaje serrano.
Uno de los pilares de Valle de los Lisos es la educación ambiental. Los visitantes no solo participan de actividades recreativas, sino que también reciben información sobre la geología del lugar, los procesos naturales, la flora y fauna local, y cómo interactuar sin dejar huella negativa. Se genera así una experiencia transformadora, alineada con la meta 15.9, que busca integrar el valor de la biodiversidad en la toma de decisiones y en la conciencia social.
La reserva también articula con organizaciones, comunidades locales y medios de comunicación para visibilizar la importancia de la conservación. Según una nota publicada por La Nación, Valle de los Lisos es un “lugar donde el tiempo no cuenta, solo la idea de que eres parte de la madre naturaleza” y donde “se restauran espacios, se innova y se trabaja para que este paraje sea apreciado por quienes saben que la esencia está en la naturaleza”. (La Nación, 2023)
La Reserva Natural Valle de los Lisos es una prueba viviente de que el turismo y la conservación no solo pueden coexistir, sino también potenciarse mutuamente. Su modelo autogestionado, respetuoso y educativo aporta de forma directa al cumplimiento del ODS 15, protegiendo la biodiversidad local mientras genera conciencia ambiental. En un mundo que enfrenta desafíos ambientales urgentes, iniciativas como esta nos recuerdan que es posible disfrutar de la naturaleza sin destruirla, y que el turismo puede ser una herramienta clave para preservar y regenerar los ecosistemas que hacen posible la vida.

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El ODS 15 tiene como propósito proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, incluidos bosques, montañas, suelos y biodiversidad en general. Busca frenar la degradación ambiental provocada por la actividad humana y generar un vínculo responsable con la naturaleza, esencial para la vida en la Tierra.
Metas del ODS 15:
- 15.1: Asegurar la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y de agua dulce continentales y sus servicios, en particular los bosques, los humedales, las montañas y las tierras áridas.
- 15.2: Promover la gestión sostenible de todos los tipos de bosques, detener la deforestación, restaurar los bosques degradados y aumentar considerablemente la forestación y la reforestación a nivel mundial.
- 15.3: Luchar contra la desertificación, rehabilitar las tierras y suelos degradados, incluidos los afectados por la desertificación, la sequía y las inundaciones, y procurar lograr un mundo con una degradación neutra del suelo.
- 15.4: Asegurar la conservación de los ecosistemas montañosos, incluida su biodiversidad, con miras a mejorar su capacidad para proporcionar beneficios esenciales para el desarrollo sostenible.
- 15.5: Adoptar medidas urgentes y significativas para reducir la degradación de los hábitats naturales, detener la pérdida de biodiversidad y proteger las especies amenazadas.
- 15.6: Promover la participación justa y equitativa en los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos, y promover el acceso adecuado a esos recursos.
- 15.7: Adoptar medidas urgentes para poner fin a la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas de flora y fauna, y abordar la demanda y oferta de productos ilegales.
- 15.8: Introducir medidas para prevenir la introducción y reducir el impacto de las especies exóticas invasoras en los ecosistemas terrestres y acuáticos.
- 15.9: Integrar los valores de los ecosistemas y la biodiversidad en la planificación nacional, local y en los procesos de desarrollo, estrategias de reducción de la pobreza y sistemas contables.
Autor
Equipo Turtech